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martes, 6 de septiembre de 2011

Amor


Vestía su piyama rojo de piratas; la luz del velador era la única encendida. Con la cabeza ligeramente inclinada hacia arriba y sus ojazos expectantes y dulces me dijo:

_ Ya que papi está acompañando a Paz a dormir... ¿podés ser mía esta noche?


La obra es de Milo Lockett.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Presumida!



_ Paz, me hacés mimitos?


Tomando la mamadera, me respondió presumida: _ No puedo todo junto!


La obra es de Milo Lockett

lunes, 28 de junio de 2010

Hijos ateos



Pasamos frente a una catedral muy pintoresca con el auto, mientras que en el asiento de atrás se producía el siguiente diálogo:


Paz _ Ay miá Manu! Un castisho de pinceeesaaaas!

Manu _ No Paz, no es un castillo de princesas!

Paz _ ¿Y qué es, Manu?

Manu _ Es... una municipalidad... o algo así!

Lo que demuestra, a las claras, que estos niños están siendo criados ateos. Lo que me lleva a considerar, en breve, qué responderles frente preguntas tales como ¿A dónde nos vamos cuando nos morimos? ¿Yo antes no existía? ¿Y dónde estaba? ¿Y qué pasa con los cuerpos de la gente que se muere? ¿Se van al cielo?

Ay! Ximenita... ¿me dedicás un ejemplar de Cómo criar hijos ateos...?

martes, 2 de marzo de 2010

Chica Internetera


La señorita no quería sentarse a la mesa para la cena. Se enchastraba la manos con puré y hacía de todo cuanto encontrara a su alcance un instrumento musical para tocar con su tenedor.

_ Paz! Basta! Sentáte y comé, vamos!

_ Bailar, bailar!

_ No Paz, no es momento de bailar, es momento de comer! Punto!

_ ¿Punto com?

sábado, 20 de febrero de 2010

Percepción


Tomábamos café en la Galería Santa Fe con nuestros hijos, en este Nuevo Mapa, después de la visita al odontólogo.


Manu miró la cúpula de la galería pintada por Soldi, y sorprendido me dijo:


_ Mirá mamá! Es un espiral de arte...!

lunes, 8 de febrero de 2010

El antes y el después...



De una aprendiz de Diva!

Contradicción masculina



_ Má, ¿nos ayudás a juntar todos los broches que tiramos al piso?


_ No Manu, ya les dije que los juntaran ustedes.

_ Ayudáme porque sino, me voy a vivir a otro lado.

_ Bueno.

_ Dále, ayudáme... que no me quiero ir a vivir a otro lado!

domingo, 6 de diciembre de 2009

Juro que es cierto


Manu va al baño y se toma su tiempo. 

Lleva consigo el "diccionario de las banderas" y su globo terráqueo.

Debe ser en esos momentos en los que piensa que quiere conocer Uruguay, Paris, Mozambique, y que quiere ir a estudiar diseño gráfico a Nueva York.

No me atrevo a sacarle una foto y menos a publicarla. Estoy segura que aprendería japonés sólo para putearme tranquilo.

 

Blue Girl


_ Es que me acordé que Paz dice siempre azul...

_ Sí. O mi hija es daltónica o está copada con el azul. Para ella the life is blue!

_ Es una Blue Girl, pero sólo por el color!


No es un detalle menor. Se ve que le encanta el color azul, y cómo suena decirlo.

Le gusta el color del cielo y del mar. 

Ella es una belleza alegre, salvaje y natural.


domingo, 22 de noviembre de 2009

Ser vivo



Paz y Manu me contaron que cortaron una hoja de una planta y la tiraron por el balcón.

_ No se hace eso!_ les dije_ la planta es un ser vivo!

_ En serio? _ me dijo Manu_ pero si yo no le veo la cara!

 

domingo, 11 de octubre de 2009

Mi hijo quiere conocer...



 

MOZAMBIQUE...!

lunes, 7 de septiembre de 2009

Desarrollo de la paciencia!



_ Mami, me prestás tu compu para jugar a los jueguitos?


_ Sí te la presto Manu, pero dame un ratito que quiero escribir un mail, leerlo tranquila y enviarlo.


_ Regla de la vida número 54: Cuando tu mamá te dice que quiere escribir un mail, leerlo tranquila y enviarlo... tenés que tener muuuchaaa paciencia!


La obra es de Catriel López.

domingo, 17 de mayo de 2009

Y más...


Manu también nos pregunta cómo se formó el planeta Tierra, cuándo empezaron los días, si algún día van a terminar...

Después de intentar responderle, sin dejar de jugar (en definitiva, pensar es un juego, uno de los más fascinantes), nos dijo:

_ Yo soy un especialista del espacio!

lunes, 23 de marzo de 2009

Pequeño planteador!


Tenía el agua de la bañadera lista, tibiecita, con bolsitas de avena para suavizar la piel congestionada por la alergia; casi todo un ritual de amor y cuidado.

_ A bañarse Manu, que ya está lista el agua!_ dije entusiasmada.

_ Otra vez? Por qué siempre es así? Siempre tengo que comer y bañarme y no puedo terminar de mirar los dibu!_ se quejó Manu.

Una vez que logré hacerlo entrar al baño con mi mejor cara de mamá enojada, me dijo:

_ Mirá mamá, te lo digo muy en serio. Si me seguís diciendo que haga cosas y deje de mirar los dibu... me voy a vivir a otro lado!

_ A si? Y adónde te vas a ir a vivir?_ le pregunté casi estallando en carcajadas.

_ Dejáme pensar... A Nueva Zelandia! 

jueves, 19 de febrero de 2009

Mi nombre


Mi nombre  suelo explicarlo más que decirlo, pero como suele suceder con la mayoría de las cosas que se llevan desde la infancia, me acostumbré rápido.

A mi nombre lo quiero, me gusta, me hace sentir cómoda. Creo que me representa muy bien. 

Suelen hacerme toda clase de preguntas sobre él: qué significa, de qué origen es, si es nombre o apellido, si es la contracción de dos nombres, cómo se escribe ...

A todo respondo igual: "Es portugués, es un nombre, claro, se escribe con i latina y s, y mi mamá lo sacó de la revista Para Tí".

Podría también decirles que mi nombre se debe a que en el año que yo nací, 1977, murió Maysa Matarazzo, una cantante brasileña de vida apasionada y final trágico, y de una auténtica voz... Pero  no. Por qué decirlo tan romántico si la verdad es que mi mamá lo leyó en el libro de los nombres que venía con la revista, en el intento de encontrar cómo llamar a su hija por venir. 

Lo cierto es que tal vez mi nombre estaba allí porque el de Maysa sonaba en aquellos años. Mucha gente me pregunta si mi nombre es como el de ella. 

Y eso genera una especie de conexión especial con varias cosas, en especial con Brasil. Amo ese país, al que tengo la suerte de visitar desde mi niñez. Su música, el olor de sus paisajes, cómo suena el mar...

Evidentemente, como dicen, todo tiene que ver con todo. 

martes, 18 de noviembre de 2008

Y si moderamos la competencia...?


Como cada vez que baño a Manu, hoy también disfrutamos de un momento de juego, de cercanía y de descubrimiento mutuo. 
_ Jugamos a las carreras mamá?_  Me invitó Manu. _ Yo con el pecesito naranja y vos con el patito amarillo, dale?
A esta edad los niños siempre quieren ganar. Manu no es la excepción, por supuesto. Vieron cómo se frustran si no pueden ser siempre primeros; si en algo tienen que esperar o si algún "rival" ocupa un primer puesto?
A propósito de eso, me parece buena idea tratar de enseñarle a través del juego a moderar la sensación de competencia. 
_ Muy bien corredores! Enciendan sus motores! Todos a la línea de meta! Estos rivales son amigos!_ introduje con entusiasmo. _ Así que amigo pecesito, te deseo buena suerte en la carrera!_ le dije.
A lo que Manu respondió: _ Me encantaría!
Ups!  

sábado, 1 de noviembre de 2008

De pañales, chupetes y mamaderas...


Comentando un post de Vero sobre este tema me di cuenta de que me estaba extendiendo mucho... así que prefiero contar mi experiencia aquí!
Manu dejó los pañales a los 2 años y 8 meses. No sé si fue la edad "apropiada" conforme los estándares. Mi hijo no es un estándar, es mi hijo. Los dejó porque estaba listo, evidentemente. Durante algunas mañanas previas me asusté al ver que los pañales amanecían totalmente secos. Le pregunté a mi papá (que es médico) y al pediatra de aquel entonces y me contestaron que no tenía ningún problema; que tal vez ya empezaba a controlar los esfínteres. Ahhh! Era eso... claro!
A Manu ya no le gustaba ni medio hacerse caca encima; me pedía con una carita de incomodidad bárbara que lo cambiara. Entonces, aprovechando el veranito previo al comienzo del jardín, empezamos el proceso. Al principio le pedía que me avisara, y no resultaba. Se hacía encima y parecía frustrarse. No coordinaba las ganas con avisar. Una mamá de tres varones que estaba trabajando en la casa de mi mamá (estábamos allí de vacaciones) me dijo que ella los ayudaba sentándolos en el inodoro cada tanto. Y así hice. Lo senté por primera vez y no le gustaba mucho la idea; lo abracé fuerte, le dije que se quedara tranquilo, que yo estaba con él, que llamáramos al pis para que se animara a salir. Nunca quiso usar pelela, y hacer pis parado era incómodo; no llegaba al inodoro! Cuando logró hacer pis por primera vez lo festejó como un verdadero logro! Durante esos días a veces usaba los pañales, otras veces su mallita, pero siempre trataba de que hiciera pis en el inodoro. Y así empezó a avisar él. Después fue el paso de hacer caca, y nunca más quiso usar los pañales. Incluso se lo ofrecí más de una vez, para dormir, para viajar, o simplemente para darle lugar a que lo considere, y me decía que no, que ya no era un bebé.
Con el chupete fue increíble. Tiempo antes de lo que les cuentos con los pañales se le había roto su tan amado "tati", y mamá corrió a comprarle el chupete más irrompible de todos. Tampoco me había planteado cuándo "debía" dejarlo. Le conté esa anécdota a mi psicóloga, y sonriendo me dijo: _ Como muy buena mamá que sos, le compraste el mejor chupete, el que no se le va a romper... Y ahí pensé que ni me había hecho cargo de que el chupete alguna vez lo iba a tener que dejar...  Cuando le di el chupete nuevo a Manu le conté que era un chupete muy fuerte, que no se iba a romper ni fácil ni rápido, pero que una vez que eso pasara ya no iba a haber más tati, que ya era más grandecito y que ya podía dejarlo. El repetía: _ Cuando dompa ete, no más tati. Lo sorprendente fue que a los pocos días se esmeró por estirarlo, masticarlo, romperlo. Vino orgulloso a contarme que se había roto su chupete, me lo dio en la mano y me dijo:_ Mamá, no hay más tati. No lo podía creer. Le pregunté si estaba contento, si estaba seguro, y me dijo que sí, que no había más tati. Nunca más lo pidió. Lo tengo guardado de recuerdo. Amo ese chupete. Cuántas cosas nos enseñó a los dos! Se lo volví a mostrar cuando estaba preparando las cosas para el nacimiento de Paz y encontró un chupete rosa. Le encantó verlo, y le conté esta historia.
La mamadera? Fue más difuso, más lento. Primero la "mema" con manijitas tipo vasito, después los vasitos propiamente dichos, y luego los vasitos definitivamente. Lo único feo que recuerdo es que su abuela le daba la mamadera cuando se quedaba a dormir en la casa de ella, pese a que le habíamos pedido que no lo hiciera. Y Manu me lo contó porque evidentemente no se sentía cómodo con eso de "no le cuentes a tus papás"... Y bueno, charla de por medio, lo que intentamos explicarle a la abuela es que lo más preocupante era que él aprendiera a mentirnos, no que tomara la mamadera en su casa. Le dimos permiso para que le diera la mamadera unas veces más, hasta que los dos asimilaran el cambio, y así fue.  
No sé si hicimos "bien o mal". Lo hicimos como pudimos, creyendo que estábamos haciendo lo mejor. Fueron procesos significativos para nosotros como padres y para Manu como hijo y como bebé que se convertía a niño cada vez más. Fue hermoso, tierno. Siento que lo acompañamos, que lo sostuvimos, que esperamos a escuchar sus señales, que lo logramos juntos. Espero que así haya sido de verdad.

sábado, 11 de octubre de 2008

Enfermuchos...




Mis niñitos tienen anginas. Cuando están enfermuchos, afiebrados, siento una ternura especial, una necesidad inmensa de protegerlos y de estar a su disposición con la mayor inmediatez posible. En estos momentos es cuando más siento el placer de la responsabilidad de cuidarlos. Y siempre hay espacio para alguna anécdota. Manu estaba inquieto por ir a ver al "Doctor Mario". Lo preocupaba saber si íbamos a encontrarlo en su consultorio. Le dije que no, que en todo caso él venía a atenderlos a casa, porque en su consultorio no había nadie. Me dijo:
_ Pero mamá, está esa señora...
_ Pero Manu, esa señora no es médica, es la secretaria de Mario_ le respondí.
_ Porque le dice secretos?

A la hora de dormir...


A la hora de dormir Manu me pide que me quede un ratito con él, acostada en su camita. La otra noche le pregunté si sentía miedo y me dijo, con tono convincente, que no. Por eso le pregunté:
_ Y por qué querés que me quede acostadita con vos? A lo que él respondió: 
_ Porque sos linda!

lunes, 22 de septiembre de 2008

Otra vez mi galán


Estábamos en Chascomús, en la casa de los abuelos. Mucho verde, muchas flores, mucha naturaleza alrededor. Ahí venía Manu, con su primita Lulú, de 9 años. Se me acercó y me entregó una frutita que sacó de alguna planta, bastante parecida a las bellotas. La recibí y le dije:

_ Gracias mi amor! Qué hermoso regalo! Parece una bellota, como la de los dibujos animados...

Codeó a su prima y mirándola de reojo (pero con complicidad) le dijo:

_ Viste, Lulú? Te dije que le iba a encantar!