
...transmite esta Mujer del Bosque.
La foto es de David Baker.

Sentir la naturaleza formando parte de uno.
Ver caer el sol, pintando el cielo de naranja energizante, rosa pastel y al agua de violetas plateados.
Escuchar los ruidos de la noche en el campo abierto, en respetuoso silencio.
La oscuridad intensa, inmensa, abriéndose paso.
La luna sutil... delgada, con el brillo de un diamante.
El aroma intenso a eucaliptus.
Los pasos acompañados.
La brisa fresca de la mañana... como una caricia.
El regreso del verano, con sus sonidos y cantos.
Mucha alegría y energía circulando. Mucho compartir, recordar qué era de nosotras hace dos años, y esbozando teorías acerca de qué será de nuestras vidas cuando nos volvamos a encontrar en dos años más.
Los Congresos sirven para esto, para verse en perspectiva. También para estudiar, claro.
Banda de sonido al lado del mar; en su orilla bailando, en el auto viajando...


