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miércoles, 25 de enero de 2012

Compendio de ideas para obtener claridad


Aquí dejo un compendio de ideas que sirve tener en cuenta cuando pretendemos claridad frente a una determinada situación:

No personalizar,

No presuponer,

Ser impecable con las palabras,

Hacer siempre lo más que se puede,

Aquietarse,

Prestarse atención,

Preguntar.


La foto es de mi querida Francoise Rachez.

martes, 17 de enero de 2012

35 abriles


En el festejo de estos 35 abriles logré la fusión armoniosa, divertida y vital de mis amigos, crisol de razas.

Vibraciones que trascendieron las palabras. Consigna que llegó comunicada por el canal de sintonía más vital: la intuición.

Sin pretender condicionar a nadie, quise pedirles que me regalaran su presencia, la posibilidad de compartir, y no hizo falta hacerlo con mi voz.

Empecé la noche agradeciendo a quienes pudieron estar, y como el Flaco en su noche eterna, nombrando a aquellos, que por cambios de quincena o sintonía, no pudieron sumarse a la celebración.

Qué festejaba? El amor de mis amigos y amigas, aquel que me sostiene y me muestra el camino, tan disparatado como magnífico.

Confesiones de amor en alta voz, aciertos y desaciertos compartidos con sostén amoroso, llamados regalando estrellas, carcajadas agradeciendo vitalidad.

Hijos que comparten, que entienden y reflexionan, que quieren pintar, que ya son capaces de escuchar que son fruto del amor más profundo. y que ya es, para esta madre, tiempo de sanar y de volver a creer.

Textos leídos con el fin de aunar...los más mundano con lo más trascendente, lo más vital con lo más trivial, lo más comprensible con lo más inaudito, y con el deseo de volver a empezar...

35 abriles...y me pregunto, qué más?

martes, 6 de septiembre de 2011

Amor


Vestía su piyama rojo de piratas; la luz del velador era la única encendida. Con la cabeza ligeramente inclinada hacia arriba y sus ojazos expectantes y dulces me dijo:

_ Ya que papi está acompañando a Paz a dormir... ¿podés ser mía esta noche?


La obra es de Milo Lockett.

lunes, 28 de marzo de 2011

Reflexiones


La vida da, siempre y a todos, la posibilidad de experimentar un nacimiento y una muerte, un tiempo de desamparo y un tiempo de cobijo, el peso de un error y la libertad de un perdón, da la soledad y da el amor...

Sabio no se es de una vez para siempre, sabio es el sostenimiento de una relación con la vida, es una escucha a la vida, a su decirse, su revelarse, su contarnos en lo que nosotros vive y vivió.

La propia vida, de quien la vive... Su unicidad, su singularidad, no es cuantitativa, no es singular por ser una sino por ser irrepetible, por ser original.

Quizá haya una sola condición para devenir sabio, para encarnar la vida conscientemente, vitalmente: hacerse vulnerable a ella, exponerse a lo que nos trae, padecer lo que nos ofrece: dejarnos tocar.

Permanecer cercano a su temblor inicial, a la vida antes de separarse de ella misma, antes de transformarse en nuestro plan, en nuestro proyecto, en eso que suele ser mero interés o usufructo, eso que más que vivir es funcionar.

El "vivir" del "funcionar", el sentido del sinsentido, están separados apenas por un paso: el paso apurado, el de la rapidez, el que nos saca de la vida, el que no lo marca el latido sino el reloj.

Hugo Mujica.

jueves, 27 de enero de 2011

Qué lindo!


Qué lindo es haber vuelto a casa después de las vacaciones, a encontrarse con lo propio, con la confirmación de lo que vibra en nuestro lugar, con el deseo renovado por algún cambio, con cosas por arreglar, proyectos por hacer, colores por pintar.

Qué lindo permitirme un mes de vacaciones, poder hacerlo, disfrutar de estos últimos días en casa antes de volver al ruedo, a las obligaciones y a jugarle en algunas cuestiones al ajedrez a la vida.

Qué lindo haberme despedido de la casa de verano con energía renovada, agradeciéndole a la vida y a ese lugar por haber contenido tanto, y bailar descalza y a baja luz al compás de la voz dulce de Marisa Monte.

Qué lindo revalorar lo que más vale, soltarle al universo el curso natural de las cosas, darles la trascendencia justa, sin negar ni sobrecargar la realidad.

Qué lindo ser consciente de las complejidades, propias y ajenas, continuar elaborando las pérdidas y bogar por transformar los vínculos, buscando siempre sumar amor, volver a empezar y animarse.

Qué lindo lograr disfrutar de un momento de soledad, sentarme cómoda en mi cama y escribir, leer, comentar, conectar, charlar, enriquecerme.

Qué lindo darle a mis hijos un abrazo fuerte y muchos besos llenos de amor, viéndolos felices ir a ver a su papá, aunque la distancia duela y la actualidad cueste todavía.

Qué lindo no ir a trabajar, hacer durante el día y la noche lo que más me gusta, esas cosas que mientras llevo adelante las obligaciones hago magia para seguir lográndolas.

Qué lindo volver a este espacio, que tanto quiero, con el deseo de verlo crecer y llenarlo de lo que soy, como puedo, quiero, como me sale, a veces mejor, otras veces no tanto, pero siempre comprometida conmigo y con la experiencia vital.

La obra es de Matisse.

martes, 18 de enero de 2011

Sorprendida


Me sorprendo de mi instinto de hacer registro frente a una pregunta que hizo mi madre a viva voz.


Afortunadamente, a tiempo logré no levantar la mirada para observar y responder.

La pregunta fue: ¿Esta remera es de tu marido?

Qué insólita puede ser la vida. Hace un año y medio que no tengo marido y aún me resulta natural sentirme involucrada en preguntas intrascendentes como esa.

Cruel broma del destino.

La obra es de Picasso.

sábado, 1 de enero de 2011

Teorizaciones


Me pregunto si será cierto que ciertos lugares y personas tienen una energía compatible con uno que hace que nos sintamos enriquecidos, o si simplemente es uno mismo el que genera ese bienestar interior por el fuerte deseo que lo antecede.

Cierto es que esta casa me recibió cálidamente y me hizo sentir a gusto desde el primer día. Sus colores cálidos, alguna que otra obra de arte, un living que invita a compartir, una cocina que reúne y un exterior con parque y pileta incorporados visualmente al interior por ventanales bien propuestos.

Sentada en este acogedor living y viendo el agua apenas moverse me hago esta pregunta... ¿Será que uno idealiza los lugares, momentos y personas que lo comparten?

Afortunadamente, me respondo que no.

Nada idealizado por aquí. Una casa en la que se respiran vivencias, que comparto con la afable compañía de seres queridos; un deseo llevado al plano de la concreción, y todo ello aunque la pileta cueste mucho mantenerla, no haya un sólo árbol en el parque, los niños no nos den respiro, no funcione un sólo bidet de los baños y alguna que otra avería menor.
Entonces me sigo preguntando... ¿Seré capaz de vivir un amor con ese mismo bajo nivel de idealización? ¿Lograré concretar ese deseo en
una realidad insoslayable? Me atreveré a enfrentar al verdugo del amor; a esa temible pero sincera emoción que logra conectarnos con la
complejidad, para luego aceptarla si es eso acaso lo que nos hace felices?

¿Podré lograr ese amor de crecimiento personal expansivo, en libertad y compromiso existencial?

Vaya preguntas las que suelo hacerme, y vaya desafíos los que suelo proponerme!


La obra es de Van Gogh.

Desafío 2011


...Sólo cuando uno lo siente en los huesos se da cuenta. Sólo entonces puede actuar y cambiar. La psicología popular no hace más que hablar de "asumir la responsabilidad", pero son sólo palabras: es extraordinariamente difícil, aterrador inclusive, convencerse de que uno, y sólo uno, construye el modelo de su propia vida. Por eso, el problema en la terapia siempre es cómo avanzar de una valoración intelectual ineficaz de una verdad con respecto a uno mismo hacia una experiencia emocional de esa verdad. Sólo cuando la terapia pone en juego emociones profundas se convierte en una fuerza poderosa del cambio.

Irvin Yalom, en Verdugo del Amor


Dos Mil Once....allí vamos!

Felicidades para todos.



La obra es de Chagall.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Feliz Navidad


Breguemos por vivir en Paz, Amor y Armonía!

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Batallas




Quedáte ahí quietecita; aunque sigilosos, logro percibir tus movimientos. No creas que sos tan astuta como para que yo no logre darme cuenta de que estás al acecho. Aunque también debo reconocer que más de una vez has logrado tu empresa: apoderarte de mi tranquilidad para hacer resonar en todo mi ser tus malditos síntomas. Autoexigencia, disconformidad, contrariedades, mal humor, impulsividad....todo un tanto exacerbado.
¿Pero acaso quién te creés que sos para irrumpir así en mi tan pretendido equilibrio?
Cada noche llega un sueño inducido, profundo y reparador, que no obstante todas esas bondades no me permite levantarme al otro día con la energía que preciso para el afuera. ¿O será que a veces elijo utilizarla para el adentro?
¿Sabés lo lindo que se siente prepararles el desayuno a los príncipes de la casa, descubrir las cajas repletas de chucherías desparramadas en la cama por la coqueta menor, que luce una rosa en el cabello y un collar de piedras de colores más largo que ella misma? ¿Tenés idea del orgullo que se siente al escuchar a tu hijo mayor esbozar sus primeras oraciones con ga, go, gu en su cuaderno de tareas?
También es cierto que los príncipes tienen sus cuestiones mundanas, de modo que entre tanto se escuchan ridículas peleas (parecidas a las batallas que libro contigo) que me dejan en claro que la hermandad guarda esa dicotomía primal amor/odio, y que a mí me impulsan a tener ganas de encerrarme por un rato con la excusa de tomar una ducha caliente.
¿Y el afuera?, me preguntás no dejándome en paz un segundo. ¿Acaso no deberías estar en este mismo momento a punto de salir al exterior a cumplir con tus obligaciones?, insistís impiadosamente.
¿Te parece que hago poco?, te respondo desafiante. ¡Dejáme de joder de una buena vez!
Se ve tan gris el cielo, y aquí se siente tanto el calor....
Te propongo hacer un trato: por esta vez me alivianás la culpa y yo por contrapartida te asumo como una amenaza a repeler. No me podés decir que no, sé que te encanta que te asuman. Tenés un orgullo a prueba de cualquier resistencia.
Qué suerte que existen las palabras para exorcizar al menos por un instante algunos fantasmas.
Aunque tal vez sea más sensato asumirlos. "Hay que amar a los espectros, y es que todos, en tanto estamos entre la vida y la muerte, tenemos una condición fantasmática", dijo Derrida.
Resuelvo entonces aceptarte, Ansiedad. Aunque por dignidad, no me exijas que te ame.

La obra es El Grito, de Munch.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El inconsciente



Debo decirlo: siempre me aburrió leer El Principito, y esta imagen siempre me pareció ridícula.
Rescato, no obstante el insoportable timbre de su voz, (cual el moderno Winni Poo) la frase básica "Lo esencial es invisible a los ojos".
Lo que en realidad no logro entender es por qué me desperté pensando en esto y de manera espontánea lo estoy escribiendo cuando todavía no terminé de abrir un ojo y advierto (debe ser esa la razón) que el despertador nunca sonó y que tengo altas probabilidades de llegar tarde a mi sesión de terapia....

lunes, 20 de septiembre de 2010

Analizo...




... experiencias vitales trascendentes.








Decolorarse las puntas....




.... un camino de ida!

jueves, 12 de agosto de 2010

Cierto día


Cierto día una muchacha encontró en medio de qué quejarse una verdadera razón para estar intranquila. Descubrió que aquellos miedos que la aquejaban cada noche con caras de monstruos y voces de ultratumba no eran más que su propia visión trágica de la vida, y que por más apasionante que fuera la lectura de Unamuno, lo mejor sería no andar viviendo a diario un capítulo de una novela desgarradamente triste.
Alguna vez le habían propuesto cerrar los ojos y ponerle forma a sus fantasmas, palabras a las voces que la aquejaban y respuestas a su propia voz. En esa dimensión los miedos se agigantaron; tan grandes e incontrolables se hicieron que llegaron al punto de convertirse en grotescos, y aquella parodia de tragedia terminó convertida en sátira.
Entonces, aquel mismo día, esa muchacha comprendió que era ella misma su peor enemiga, aunque fuera más fácil y menos incómodo creer que la culpa de todos sus males estaba afuera, o fuera de sí, para ser más precisos.
Pero aquella razón que la intranquilizaba continuaba ejerciendo la presión suficiente que llegaba a hacerla sentir que estaba a punto de desfallecer.
Todas esas ideas mezcladas y todos los intercambios que con otras gentes tuvo esos días (pasando de los empáticos y optimistas a los oportunistas que aprovechaban por un día una miseria peor que la propia) dieron como resultado las siguientes conclusiones:
Había recibido por esas horas más llamados de su gente querida que en todos los años anteriores.
Se hizo acreedora del tiempo de sus amigos, y hasta algunos le ofrecieron desinteresadamente dinero por si acaso le fuera a hacer falta.
Miró a sus hijos por más horas, detenidamente, y valoró con real consciencia la posibilidad cotidiana de verlos y escucharlos sonreír.
Le dió valor y registro a cuestiones diarias que por rutinarias las confundía con nimiedades, como tomarse una buena taza de café, tomar una ducha con agua caliente y comer fruta fresca.
Aprendió a no esperar de los demás lo que no tienen para dar, y a resignificar y agradecer lo que solidariamente le ofrecieron.
Ese mismo cierto día aprendió el concepto de "soltar el problema" para que siga su curso natural, y a identificar que si ese mismo problema se volvía cada vez más tenso y difícil de tolerar, era porque la solución estaba próxima en llegar.
Se aferró a la consciencia de que somos experiencia vital, y que en el mejor de los casos, hacemos registro cada tanto de que no nos vamos a llevar nada más de este mundo que la posibilidad (o no) de capitalizar esa experiencia.
Finalmente, concluyó aliviada, lo que se tiene siempre es mucho más que lo que nos falta.

La obra es de Danidan :)

viernes, 7 de mayo de 2010

La rueda gira...




...junto con estos mates, en plena madrugada, mientras cada uno esboza una frase herida, después de tanto ego menoscabado...

¿Será que los sucesos es mejor no interpretarlos...?

¿Ya amanece...?

Podríamos ir a la playa, en pijamas...

¿Quién entiende las reglas del juego....?

miércoles, 5 de mayo de 2010

Sensaciones




Entre multitudes a veces me reconozco, como si en manada pudiera sentir que formo parte de una especie.

Sensación de pertenencia que sostiene, y en el mejor de los casos, empatiza.

Otras veces me siento distante, sin posibilidades de conectar demasiado.

Es tiempo entonces de retirarme, de buscar un minuto de quietud y soledad.

El silencio, muchas veces, es el compañero más leal.

sábado, 1 de mayo de 2010

El antiguo don de fluir...




Desde que me dejo fluir todo tiene otro color.

Rendí aquel examen por el cual casi le pongo cartel de "Vuelvo enseguida" a mi blog. Ese que me quitaba el sueño, que no sabía si enfrentar porque no tuve ni el tiempo ni las ganas de estudiar "como debe ser".

Puedo decir que celebro haber vivido una experiencia enriquecedora, más allá del resultado final (que recién conoceré en septiembre) Lo cierto es que salió en suerte un tema llevadero, así que tuve la posibilidad de poner mi conocimiento a su servicio y de enfrentarme a la realidad de que podía hacerlo. Y los errores que cometí, me enseñaron más que los aciertos.

Esta tarde no encontré en la farmacia un medicamento que necesita Manu, y salí preocupada y pensando dónde conseguirlo. Tan absorta en mis pensamientos estaba, que olvidé pasar por una juguetería recomendada por la Reina a efectos de llevarles alguito de sorpresa a mis hijos.

Mientras manejaba por la 9 de Julio y sonaba la canción de Lenny Kravitz favorita de Manu, el destino quiso que me detuviera en un semáforo en el que un joven vendía globos terráqueos inflables, de esos que quise conseguir en USA, anoticiada de su existencia también por la compañera de travesía. En escasos segundos ya tenía el regalo más acertado para un aprendiz de explorador de mundo.

Bajó del micro escolar, y al compás de su abrazo cálido, pude disfrutar de su alegría al recibir su regalo. El medicamento, por otra parte, ya lo había conseguido a la vuelta de casa.

Y así la rueda sigue girando... y vengo con ánimos de festejo.

martes, 27 de abril de 2010

De tal palo...



...tal astilla!

Quisiera no saber a qué se debe, pero sería tener un rapto de negación.

Preferiría no entender por qué, pero sería pasar por alto datos indiscutibles.

Vi a mi hijo prender y apagar la luz al menos 5 veces antes de entrar al baño, y levantar y bajar la tabla del inhodoro otras 5 veces más.

Otro neurótico obsesivo en la familia.

Tendremos que hacernos cargo, en el sentido más amplio de la expresión.
..

viernes, 23 de abril de 2010

Welcome to the jungle!



Es cierto que un viaje te parte la cabeza como un hachazo a un melón.


A medida que van pasando los días y los sucesos de retornar a la vida cotidiana me voy dando cuenta de los efectos de esta experiencia increíble.

Cuesta poco volver a estresarse, a exigirse y a desorientarse por no saber por dónde empezar.

Y entonces el primer efecto surge, sorpresivamente: ¿Será que hay que intentar tener una velocidad crucero para poder darnos cuenta de las verdaderas prioridades? Dicho de otro modo, ¿acaso vivir acelerado implica necesariamente mayor efectividad?

Siento también algún efecto tranquilizador que no soy capaz de describir mejor.

Veo que uno vive en proceso siempre, porque la vida gira como una rueda que nos conduce (como mínimo) a estar siempre en movimiento.

En algunas cuestiones elijo moverme a mayor ritmo, en otras, me tomo un respiro, reconociendo que me resta un largo trecho de autoconocimiento.

No quiero ponerme críptica ni abstracta... Así que mejor termino diciendo que siento que volví a la jungla, a la vida diaria, a las responsabilidades. Y cuando digo jungla lo digo por eso, no en tono peyorativo. Afortunadamente vuelvo al reencuentro con mis hijos, con mis amigos, con mi familia, con mis costumbres y mi realidad.

Fuerte, muy fuerte.

lunes, 29 de marzo de 2010

Escribir



El sol entra cálido por la ventana e ilumina mi desayuno.

Se escucha bajito el bullicio de la ciudad, al que elijo sumergirme después de jugar con las palabras.

Elijo también escuchar a Norah Jones y leer algunos de mis blogs amigos. Me hacen sentir placer. Siento la emoción de quienes lo han escrito, y me enriquezco con sus palabras.

Min manos se reflejan en el monitor de mi notebook mientras escribo, y me hacen sentir el deseo de dedicarme, alguna vez, de tiempo casi entero a escribir.

Es un trabajo, además de un placer.

Me imagino escribiendo para siempre, atravesando con mis palabras las distintas etapas de mi vida.

Quien siente placer de escribir aprovecha los medios que se erigen a su alrededor para lograr su empresa. Blog, Facebook, Twitter, y el íntimo cuaderno llevado siempre en la cartera, donde las palabras se deslizan a mano y mente libres.

Siento que debo darle las gracias a todos los que se expresan de uno u otro modo escribiendo porque así la riqueza se comparte, y la rueda sigue girando y girando...