sábado, 11 de abril de 2009

Sexualidad y Sensualidad Femeninas

No es acaso Gustav Klimt el dueño de la visión artística de la femeneidad en todo su esplendor? Nos pintó salvajes, fuertes, amenazantes, sexuales, decoradas, doradas. También débiles, pasivas, oscuras. Madres, hijas, abuelas. Embarazadas, eróticas, vivas, sensuales, viejas, muertas.
La visión apasionada y amorosa de Klimt hacia la mujer me conmueve. Los ojos del hombre sobre lo femenino me sacude, enamora, apasiona y completa.
El post de Xime sobre la sexualidad me hizo recordar esta obra, Danae, pues muchas de las facetas de la sexualidad femenina se representan en ella.
En un libro sobre la obra de este artista vienés se lee la siguiente explicación de Danae, realizada en 1907/08: Aquí vemos el éxtasis amoroso representado en su momento, pues entre los opulentos muslos de la bella durmiente se vierte un chorro de partículas de oro mezclado con semen dorado, la forma que Zeus eligiera para "visitar" a la heroína, símbolo de la belleza sensual y carnal.
Y entonces me quedo pensando en cuántas etapas tan diferentes y vitales pasamos las mujeres con nuestra sexualidad. Cuán compleja es nuestra realidad, cuánto necesitamos ser valoradas y amadas en esos diferentes ciclos, cómo se juega nuestra felicidad en la aceptación propia y ajena.
El mundo femenino es maravilloso, complejo, bello, conmovedor. Siento que Klimt lo supo, y posó su mirada de artista sobre nosotras, en un acto de amor y pasión inconmensurable.

martes, 7 de abril de 2009

Palabras inagotables


Los comentarios maravillosos de las entradas anteriores me hicieron recordar las palabras que les comparto seguidamente. 

Mi amiga Meli, allá por la adolescencia,  se tomó el trabajo de copiarlo a mano para mí; doblé la hoja y la guardé durante años en mi billetera.

De esa manera estas palabras siempre estaban conmigo, a mano, para reconfortarme y darme claridad y coraje en momentos difíciles. 

Coraje para volver a empezar, una y otra vez, una y otra vez.

Dice así:

Si puedes conservar tu cabeza, 
cuando a tu alrededor todos la pierdan 
y te cubran de reproches. 
Si puedes tener fe en ti mismo, 
cuando duden de ti los demás hombres, 
y ser indulgente con sus dudas. 

Si puedes esperar y no sentirte cansado con la espera. 
Si puedes, siendo blanco de falsedades, 
no caer en la mentira, 
y si eres odiado, no devolver el odio, 
sin que te creas por eso 
ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo. 

Si puedes soñar sin que los sueños 
imperiosamente te dominen, 
si puedes esperar, 
sin que los pensamientos sean tu objetivo único. 

Si puedes enfrentarte con la victoria y con el fracaso 
y tratar a esos dos impostores 
de la misma manera.  
Si puedes tolerar que la verdad por ti expuesta 
sea retorcida por los pícaros 
para convertirse en lazo de los tontos. 
O contemplar que las cosas a que dedicaste tu vida 
se han deshecho, 
y lanzarte a construirlas de nuevo, 
aunque sea con gastados instrumentos. 

Si eres capaz de juntar, en un sólo haz, 
todos tus triunfos y todos tus aciertos 
y arriesgarlos a cara o cruz, en una sola vuelta, 
y si perdieras, empezar otra vez 
como cuando empezaste, 
y nunca más exhalar una palabra 
sobre la pérdida sufrida.
 
Si puedes obligar a tu corazón, 
a tus fibras y a tus nervios 
a que te obedezcan aun después de haber desfallecido, 
y que así se mantengan, 
hasta que en ti no haya otra cosa 
que voluntad gritando: persistir es la orden!
 
Si puedes hablar con multitudes 
y conservar tu virtud, 
o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos. 

Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos 
pueden causarte daño. 
Si todos pueden contar contigo,
pero ninguno demasiado.

Si eres capaz de llenar el inexorable minuto 
con el valor de los sesenta segundos de la distancia final, 
Tuya será la tierra y cuanto ella contenga.
Y lo que más vale:
Serás Un Hombre, Hijo Mío!
Rudyard Kipling


El cuadro es un Klimt.

sábado, 4 de abril de 2009

Próximo estado



Deseo,
Esperanza,
Presente,
Futuro.

martes, 31 de marzo de 2009

Estado de ánimo


Me siento perdida, como controlando mis deseos y mis impulsos.
No es bueno que ellos nos gobiernen, pero tampoco es bueno hacerlos a un lado.
Me cuesta mucho el equilibrio. Siento que estoy en el medio del caos.
Estoy en el nudo del problema, entonces la solución está llegando.
Me siento en una etapa de mucha vitalidad, y paradójicamente, me siento bien mal.
La calma también llega y el corazón late a su propio paso; ya no dispara galopando.
Me invade el miedo, y a veces el encanto.
Siento coraje, y otras veces me espanto.

sábado, 28 de marzo de 2009

El poder de la empatía


La empatía es la herramienta más poderosa con que contamos para conectarnos con los demás. Es el adhesivo de la conexión humana y nos permite sentir, en un nivel profundo, qué siente el otro.
Sacrificarse por el otro es la esencia de un acto de compasión y empatía. Esta disposición a experimentar el dolor de otro ha sido parte de la tradición curativa, secular o religiosa, durante siglos.
No es fácil hacerlo.
El papel de la gratitud: Los amigos quizás agradezcan a alguien por algo que hizo o por una actitud. El mensaje verdaderamente efectivo es: He incorporado una parte de ti. Me transformó y enriqueció, y se la transmitiré a otros.

De Irvin Yalom, en Mirar al Sol.

Conocí, aprendí y sentí lo que es la empatía con Alejandra, una mujer increíble que coordina el grupo de crianza al que asistí. Fui a algunas reuniones, pero el poder de ese aprendizaje fue tan grande que cambió mucho mi mirada del otro. Y de esa manera, la mirada del otro cambió también para mí.
La empatía enriquece mutuamente. Hace que nos expandamos. Deja huellas.
La empatía cambia el deberías hacer por el yo hice.
Sustituye el a vos te pasa por el a mi me pasó.
Nos trasciende, y eso hace posible que en lugar de pretender entender al otro, nos pongamos realmente en su lugar, y el otro en el nuestro.

lunes, 23 de marzo de 2009

Pequeño planteador!


Tenía el agua de la bañadera lista, tibiecita, con bolsitas de avena para suavizar la piel congestionada por la alergia; casi todo un ritual de amor y cuidado.

_ A bañarse Manu, que ya está lista el agua!_ dije entusiasmada.

_ Otra vez? Por qué siempre es así? Siempre tengo que comer y bañarme y no puedo terminar de mirar los dibu!_ se quejó Manu.

Una vez que logré hacerlo entrar al baño con mi mejor cara de mamá enojada, me dijo:

_ Mirá mamá, te lo digo muy en serio. Si me seguís diciendo que haga cosas y deje de mirar los dibu... me voy a vivir a otro lado!

_ A si? Y adónde te vas a ir a vivir?_ le pregunté casi estallando en carcajadas.

_ Dejáme pensar... A Nueva Zelandia! 

sábado, 21 de marzo de 2009

La plaza...Velha Infância...

 

Tarde de sábado, clima cálido (ya casi en retirada); otoño iniciado.

Lugar donde lo lúdico tiene espacio. Invitación a correr, saltar, gritar, reír, explorar, crear... 

La plaza... Velha Infância...

¿Ustedes recuerdan alguna plaza en particular que hayan disfrutado en su niñez? ¿A qué les gustaba jugar en ella? ¿Todavía van a la plaza?

Yo recuerdo una plaza con toboganes altísimos, que me representaban un desafío. Me encantaba el vértigo de llegar a lo alto, y la sensación de bajar era de haberlo logrado, con cosquillitas en el estómago...

Las hamacas eran lo que más me gustaban, y me siguen gustando! Siempre que tengo la oportunidad me hamaco, y recuerdo la sensación de volar tan alto...!

Ya adolescente recuerdo las plazas de Chivilcoy, pueblo adorable en el que vivieron mis abuelos durante algunos años.

Esta tarde de sábado estuve con mis hijos en una plaza que para mí es la plaza de ellos. Tiene una onda particular. Los árboles altísimos nos dan suficiente sombra, los juegos de madera con subidas y bajadas, redes, puentes, los entusiasma y se copan jugando. 

A veces vemos obras de títeres, y otras, como hoy... pintamos! Sí! Unas seños de jardín re copadas ponen caballetes debajo de los árboles, les hacen elegir dibujos a los chicos para pintar, les ponen un delantal con los que se ven todos unos artistas... y a pintar! A manchar! A enchastrar!

Tendrían que ver las caritas! El entusiasmo! La concentración! La onda que ponen los chicos!

Y mientras tanto, uno va viendo y escuchando. Lo que dicen y hacen los nuestros, los otros chicos, nosotros, y los otros padres. 

Manu se presentó como el artista, como el que pinta re bien, y por el cual todos iban a maravillarse al verlo pintar... Ups! _ Autoestima alta, buenísimo!_ dijo la seño. Yo sin embargo sentí  que si bien su autoestima elevada le da seguridad, a veces puede generarle frustración. Sucede que uno los incentiva, los felicita, se sorprende ante sus logros, festeja efusivamente lo que hacen... ¿Alguna vez puede ser demasiado? ¿O es un rasgo de carácter? No sé, lo sigo pensando... Lo re disfrutó, eligió cuidadosamente cada color!

Paz se re copó y pintaba concentrada despacio y después fuerte y enchastraba, y le encantaba!

Se sumó un nene que me preguntó si podía pintar, y mientras llamaba a la mamá le compartimos un pincel. Cuando tuvo su propio dibujo enfrente no pude dejar de mirarlo! La carita absorta en las pinceladas! La seño me preguntó _¿Es un primito?_, a lo que la mamá del nene respondió _No, un colado!_ Yo agregué _Un entusiasta!

Una nena, más grandecita, en silencio, metódicamente, pintó cuidadosa cada rasgo del rostro de su dibujo, y después se salió de la regla y pintó el fondo multicolor... hermosa!

Y después varios papás les decían a sus hijos que ellos también iban a pintar, para que el dibujo no se tapara con las pinceladas y se viera bien, o porque ellos todavía eran chiquitos y no sabían pintar...

¿Cuántas cosas con significados fuertes los padres decimos sin darnos cuenta, no?

Tarde de juego, un placer!   

martes, 17 de marzo de 2009

Redes femeninas


Me contó una mujer que otra mujer más joven que ella fue mamá de un varón hace un mes, por primera vez. 

Que el bebito llora todo el día, que se lo nota nervioso. Que la mamá no está mejor. Que le da la teta y la mamadera. Que parece que no sabe o no escucha su intuición, ni su instinto, ni su interior. Que le daba la lechita fria de la heladera. Que ante la advertencia amorosa de esta mujer más experimentada se sorprendió diciendo que no sabía que tenía que entibiarla. Que no lo tapa con sabanitas cuando duerme. Que lo carga como si fuera una carga. Que no le tiene mucha paciencia. Que le pide que se calle. Y que aprenda a esperar. 

Ahora soy yo la mujer que les cuenta lo que otra me contó que le pasaba a aquella otra mujer. Me dió la sensación de que hay una mujer-madre necesitada de contención, de cuidado, de red. De sabiduría femenina transmitida de boca en boca. De empatía que sostenga y acompañe. 

Dicen  que la mamá de esta mujer que estrena maternidad murió hace unos años. Que está sola todo el día. Que se la nota desbordada.

Intercambié esta anécdota con otras mujeres (muy valiosas por cierto), y concluimos que deberíamos volver a entablar esas redes femeninas, dentro o fuera de la familia, según la ocasión y las circunstancias.

Les dije a estas mujeres que me salgo de la vaina por comprar un regalito como pretexto e irla a visitar, sólo para verla y escucharla, con la ilusión de serle útil, de darle un segundo de red. Podría darle datos, contarle mi experiencia, y que existen grupos de mujeres-madres que ayudan a transitar la experiencia de la maternidad con menos soledad.

Concluyo que en más o menos tiempo quiero armar o formar parte de un grupo de mujeres con garra, luchadoras, amorosas, que estén dispuestas a hacer intercambio con otras mujeres-madres, a cuidar de ellas, de nosotras mismas, a dar red.

Como en otras culturas, en tribus africanas, por ejemplo, donde la puérpera y su bebé son cuidados durante varias semanas por otras mujeres de sus familias o amigas, para que ella se encargue de lo crucial: reponerse del parto y alimentar y sostener a su hijo.

Recuerdo otra vez que la manera de nacer y de criar puede cambiar el mundo. Y que la única manera de lograrlo es sumando esfuerzo en grupo, con personas comprometidas y luchadoras.

Bienvenido sea el desafío.

El dibujo es de Lunara.

sábado, 14 de marzo de 2009

Faros


En un ejercicio libre de sentir, pensar y escribir, voy a tratar de decir por qué me gustan los faros.
Me gustan de día, porque me permiten ver el azul del mar cuando los miro, y me dan la sensación de lugar agreste y natural.
Me gustan aún más de noche, porque me generan misterio, cierta soledad, y siento que puedo sentir el viento, y el frío del mar.
Son torres enérgicas, de altura soberbia, de presencia mítica.
Colores, hierro, vidrio, metal.
Me infunden respeto y seguridad.
Me hacen sentir que estoy lejos, pero en el lugar que quiero estar.
Quisiera estar cerca de uno, en silencio, para escribir y dibujar.

El dibujo lo extraje de dibujos para canciones.

jueves, 12 de marzo de 2009

Escarabajos


Seres pequeños, pero de fortaleza aguerrida. Sobrevivientes de la noche, sólo a veces. Diminutos animales prehistóricos, de formas gigantes.
Con mi hermana, de niñitas, esperábamos ansiosas las mañanas para jugar con estos habitantes nocturnos. Los juntábamos en la calle de nuestra cuadra, para entrarlos luego a nuestro patio, y alucinar qué les había sucedido durante la noche, qué batallas habrían librado. 
A algunos sobrevivientes los internábamos, y les inventábamos medicinas. A otros, la mayoría, les imaginábamos un final heroico...