sábado, 29 de enero de 2011

De creencias? Pagana...


Plegaria Indígena

No te acerques a mi tumba sollozando.
No estoy allí. No duermo ahí.

Soy como mil vientos soplando.
Soy como un diamante en la nieve, brillando
Soy la luz del sol sobre el grano dorado
Soy la lluvia gentil del otoño esperado

Cuando despiertas en la tranquila mañana,
Soy la bandada de pájaros que trina
Soy también las estrellas que titilan,
mientras cae la noche en tu ventana

Por eso, no te acerques a mi tumba sollozando
No estoy allí. Yo no morí


Del blog de Yesy tomé prestada esta plegaria, que resume en bella prosa muchas de mis creencias.
Qué es acaso la vida, sino una irrepetible posibilidad de explorar, crear, amar, sentir, comprometerse y crecer?
No es acaso ésta la más osada de las maneras de concebir la vida? Por qué los seres humanos necesitamos tantas veces creer que éste es sólo un pasaje hacia la vida eterna, hacia ese desconocido e idílico lugar que en teoría nos librará de todo dolor?
No es la vida, en su esencia salvaje, dolor y alegría, pérdidas y triunfos, amor y desamor, soledad y compañía, posibilidad de equivocarse y de crecer, de expandirse, y de crear?
Nuestra muerte no es más que una parte esencial de nuestra propia existencia finita, y no por eso, menos perfecta.
Y en ese sentido, formando parte de un todo con el universo y la naturaleza, siempre seremos.

La obra es El Arbol de la Vida, de Gustav Klimt.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, estuve en la casa donde vivio Atahualpa Yupanqui, un ser que tenia esa filosofia de la vida, es decir que somos un todo, te dejo una poesia de este hombre que ya hace tiempo enseñaba a SER UNO CON EL UNIVERSO.
La partícula cósmica que navega en mi sangre
Es un mundo infinito de fuerzas siderales.
Vino a mí tras un largo camino de milenios
Cuando, tal vez, fui arena para los pies del aire.

Luego fui la madera. raíz desesperada.
Hundida en el silencio de un desierto sin agua.
Después fui caracol quién sabe dónde.
Y los mares me dieron su primera palabra.

Después la forma humana desplegó sobre el mundo
La universal bandera del músculo y la lágrima.
Y creció la blasfemia sobre la vieja tierra.
Y el azafrán, y el tilo, la copla y la plegaria.

Entonces vine a américa para nacer en hombre.
Y en mí junté la pampa, la selva y la montaña.
Si un abuelo llanero galopó hasta mi cuna,
Otro me dijo historias en su flauta de caña.

Yo no estudio las cosas ni pretendo entenderlas.
Las reconozco, es cierto, pues antes viví en ellas.
Converso con las hojas en medio de los montes
Y me dan sus mensajes las raíces secretas.

Y así voy por el mundo, sin edad ni destino.
Al amparo de un cosmos que camina conmigo.
Amo la luz, y el río, y el silencio, y la estrella.
Y florezco en guitarras porque fui la madera.
ATAHUALPA YUPANQUi
un abrazo Capitan del Espacio.!!!

Maisa dijo...

Bellísimo regalo Capitán!

Agradecida por tu conexión de siempre, te abrazo fuerte!

Y te quiero mucho!

;)

yesi dijo...

Que bello!
Que lindo lo que dice este personaje anonimo!!!!
Gracias Maisa pro compartir con toda la gente que te lee, esta plegaria indigena que radica en mi blog, pero que viene ya no recuerdo de que pagina, por haberla tomado como propia hace tantos años!
Que bueno estos de poder escribir y que el mundo te lea...
Que bueno esto de estar tan conectados...
Que bueno es el milagro de la vida, que nos conduce quien sabe a que citio...
Buenos augurios para ambos!

Maisa dijo...

Yesi!

Te presento al "personaje anónimo".

Yesi, Orlando; Orlando, Yesi.

Ambos son de carne y hueso y me conocen extra virtualidad desde hace muchos años. Seres amorosos y sensibles conectados con la experiencia vital.

Es muy lindo conectar a través de lo que uno escribe desde muy adentro!

Sigamos!

Besos a ambos!

:)