miércoles, 3 de junio de 2009

Deseo, Valentía y Coraje


Soy lectora dedicada de elmalentendido. En su último post, Placer para valientes, escribí un comentario que no pude publicar por una falla internetera. Bienvenida sea, porque terminó inspirando estas líneas.

En su artículo Ricardo nos invita a pensar si estaríamos dispuestos a comer un plato de "Fugu", uno de los pescados más venenosos del mundo, y uno de los mayores manjares de Japón. Aclara que sólo puede ser preparado por gourmets especializados y matriculados, a fin de no morir en el intento.

Juega con la valentía, el deseo, el placer, la vida y la muerte.

Pienso que hay varios deseos y situaciones en la vida que, a primera vista, pueden verse como un acto de locura, como una cierta predisposición a asumir riesgos descomunales. Razonar así creo que es una falacia.

El razonamiento falaz sería: deseo y estoy dispuesto a comer ese plato exótico, ergo, estoy dispuesto a morir.

Para mí, el razonamiento correcto o valioso sería: deseo y estoy dispuesto a comer ese plato exótico, preparado por profesionales idóneos, ergo, morir sería una falla.

Si es un acto de valentía o una locura dependerá de quién lo valore, puesto que las valoraciones (y los valores en sí mismos) dependen del criterio de su observador.

Por otro lado, si la valentía tiene una relación directa con la seguridad o inseguridad que una experiencia propicia, podríamos decir que siempre seríamos valientes, puesto que nada (o casi nada) en la vida es seguro. 

A este tipo de planteos podemos enfrentarnos constantemente cuando perseguimos la concreción de nuestros deseos, porque desear es hacer, y hacer conlleva siempre un riesgo. Para desear hay que ser valiente; para concretar nuestros deseos tenemos que tener coraje (lo que no significa de ningún modo que seamos como el Quijote luchando contra los molinos de viento).

Y a estos mismos razonamientos y cuestionamientos me enfrenté cuando decidí parir a mi hija en mi casa, asistida por un médico y una partera especializados. Mucha gente desde su desconocimiento me decía que al tomar esa decisión estaba asumiendo como posibilidad que mi hija muriera durante su nacimiento. No sólo es un razonamiento falaz, sino intolerante.

Propongo y milito desde entonces a favor de  informarse, de tomar cartas en el asunto (cualquiera sea) para luego sí decidir si estamos dispuestos o no a ir detrás de nuestro deseo. Lo que cada uno decida será válido para sí mismo y eso es lo que en definitiva "vale".

Desear también implica cuestionar, indagar, valorar, elegir.

Contestándole a mi colega bloggero: a eso sí, claro, me atrevo.   

14 comentarios:

Jime dijo...

Exacto Mai!, el deseo

siempre habrá riesgo, es inherente a...la vida

y es una obviedad que teniendo dos dedos de frente, siempre intentaremos minimizarlo

sushiman!, prepare un plato para dos

alguien mas por ahi? ;)

ALEJANDRA dijo...

PUES...YO NO LO COMERIA, Y NO POR COBARDE , SI NO , POR QUE SOY VALIENTE EN LINEAS GENERALES , PERO EN ACTOS Y CIRCUSTANCIAS QUE LO REQUIERAN , HACIA MI FAMILIA MI VIDA SOY HASTA UN POCO KAMICACE ...VOY A POR TODAS...ME PARECE MARAVILLOSO EL HECHO DE QUE PARIERAS EN TU CASA , ES ALGO ENVIDIABLE ...

juli dijo...

UUUUUUUUfff!!!!....brillanteeeeeee!

Malala dijo...

Mai, que deleite leerte por dios. Cuanto me apasionan estos temas, el riego, el valor, la vida, la muerte.

Yo creo que a veces estoy del otro lado: me gustan demasiado los riegos, lo más fácil para mí es sentir que no tengo nada que perder. Pero eso es también debilidad para valora ciertas cosas.
Así que aquí sigo, intentando el camino del medio.

Qué bueno lo de parir en tu casa, a mi me encantaría.

Felicitaciones por este maravilloso post.

Gracias!!!!!

Mai dijo...

Malala... viste que en lugar de riesgo escribiste "riego"? Será que el riesgo es un riego para vos en tu vida? Me identifico en lo que decís. Yo también a veces pongo mucho el cuerpo, y eso a la larga puede tener consecuencias indeseables. El equilibrio es posible; el recorrido hacia su encuentro es árduo!
Alejandra, no creo que seas cobarde, más bien creo que valorás la situación y decidís en consecuencia. Eso es bueno!
Juli, mil gracias...!
Jime, re copada! Claro, minimizar un deseo es aniquilarse...
Besos a todas y gracias; me reconfortan...

Malala dijo...

No, no. Sos una genia. Yo puedo certificar que en tu blog se produjo un verdadero SATORI.

No hay palabras para agradecer eso.

Me completaste.

Monica dijo...

Mai me colgue con lo de parir en casa....Mas alla de que este post me resulte excelente, me quede en ese ejemplo...
Y porque no hay riesgos de parir en casa ????? Si da para hacer un post al respecto, bienvenido sea...me encantaria escuchar tu vivencia...
Besos.
Moni

Marijo dijo...

Mai, despues de leerte y si me acompañas, me como el "Fugu" y las empanadas re-fritas de cualquier bodegon de Lanus!,

Anita dijo...

A me me encantó el post, y también me encantar regar!

Laia dijo...

Dejé un regalito para ti en mi blog!!

tiziana dijo...

Mai desde mi punto de vista no puedo considerar valiente a una persona que esta dispuesta a morir por un plato de comida exotica y menos con el hambre que hay en muchos paises (tendra deseo o subestimara a la muerte y coraje pero NO valentia); si considero valiente a una persona que este dispuesta a morir para conseguir un plato de comida en situaciones de habruna, que no es lo mismo.

Por eso mi comentario en el malentendido.

Son tres palabras que se pueden unir o separar segun lasituacion.

"Yo puedo desear que no pasen mas hambre los niños del mundo y pelear para que tengan un plato de comida todos los dias arriesgando mi vida para eso y lo hago mas alla de la prudencia y aconsejable". Las tres palabras unidas.

VALENTIA: es ser eficaz y activo en tu línea, física o moralmente.
CORAJE: impetuosa decisión y esfuerzo del ánimo.
DESEO: Movimiento afectivo hacia algo que anhelamos.

Tu acto de tener tu hijo de esa forma reune esa tres palabras.

Françoise dijo...

Pero Mai y que puede decir uno cuando lee algo asi???
Estoy muda!!!! se me vienen muchas cosas a la cabeza. Cuando era mas joven me creia valiente y digo creia porque me lanzaba a todo y todo, pero ahora creo que era mas bien inconsciente, no media, no reflexionaba y solo cerraba los ojos y me lanzaba. Ahora con Luciano me volvi un poco mas "lucida" pero tambien temerosa, me arriesgo menos y tengo mas temores... asi que no se que pensar! ;)
UN besote!

Mai dijo...

Moni, es algo pendiente relatar mi experiencia del parto en casa. Lo he contado verbalmente casi a diario. Me resta escribirlo. Cómo no, en breve!
Mali, qué es un SATORI...? Pero si te completé, me siento fortalecida!
Marijó! Qué buena noche aquella, empanadas fritas mediante! A repetirla! (Y por lo menos son menos riesgosas que el fugu je!)
Anita, así que sos de las que riegan? Mirá qué bien!
Tiziana, es muy valioso lo que decís, aunque no creo que quien coma ese plato esté dispuesto a arriesgar su vida, como tampoco yo arriesgué la de mi hija por parirla en casa. Hay gente capacitada para hacerlo posible "sin morir en el intento", A eso me refiero en el post. Obviamente, quien pasa hambre sufre lo indecible, lo más elemental se le es negado. Adhiero a tu denuncia. Gracias por lo que decís de mi experiencia de parir. Me encanta tenerte por aquí.
Fran! En búsqueda del equilibrio! Te quiero amiga!
Besos a todas y gracias por leer y comentar!

Mai dijo...

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