lunes, 8 de noviembre de 2010

De matrimonios y otras yerbas


En un evento cultural en una galaría de Palermo un escritor con muy buena onda y llegada con el público analizó el matrimonio argentino a través de este poema, motivado a partir de tener la posibilidad de casarse a raíz de aceptarse en la ley civil argentina el casamiento entre personas del mismo sexo.
No es muy alentador, debo decir, lo que deja entrever el poema, pero es parte sin dudas de lo que significa muchas veces el matrimonio.
Dedicado especialmente a Dely, que me pidió a través de Facebook que no olvide compartirlo, y a propósito de su bello y más alentador post "Estar casados".



El mate

De tí a mí, mano a mano,
el mate viene y va.

El mate es como un diálogo
con pausas que llenar.
(Darío lo ha llamado
calumet de la paz)
Niño que se ha dormido
cansado de llorar.
Y aún suspira, la lluvia
cae sobre la ciudad.

El brasero sus brasas
aviva fraternal
y como en la charada
llena todo el hogar.

De tí a mí, mano a mano
el mate viene y va.

Nos quedamos callados
mirando sin mirar
un cuadro, un libro abierto,
un reflejo fugaz.
Tenemos una pena
como de soledad;
nos falta un hijo y algo
que no tendremos ya.
El reloj da la hora
de la serenidad
y grano a grano cuenta
arenas en el mar.
La lluvia se diría
que liquida el cristal.
El brasero calienta
el frío del hogar.

De tí a mí, mano a mano,
el mate viene y va.

Hace poco perdimos
un amigo ejemplar,
perdimos un hermano
de exquisita bondad.
Se le escapó la vida
antes de comenzar.
Presente en el silencio
sabemos bien que está,
pero callamos porque
no podemos hablar.

Tú principiaste un cuadro,
yo un libro; y ahí están
sin terminar las manos
la estrofa sin final.

De tí a mí, mano a mano,
el mate viene y va.

Llevamos siete años
de vida conyugal
y nuestro amor reclina
su frente en la amistad.
De los viejos proyectos
casi no hablamos más;
hay algo que nos dice
de un fracaso brutal.
Nos miramos con pena
durmiendo sin soñar;
nos ha engañado el sueño,
ya no soñamos más.

De tí a mí, mano a mano
el mate viene y va;
viene a mí fervoroso,
casi frío a tí va.

No hay más luz que las brasas
ni más calor quizás.
Mi cigarrillo quema
sustancia sideral
y como se ve poco
no nos vemos llorar.

Ezequiel Martínez Estrada
del libro Argentina (1927)

5 comentarios:

Françoise dijo...

Maisa me parece buenisimo que pongas las actualizaciones en FB. YO es que casi ni abro mi blog, si no me avisan en facebook creo que nunca leo los blogs, soy la peor blogger del mundo entero, que horror!
Sobre el post? que te digo amiga.... no se, nadie dijo que fuera facil... la verdad yo nunca me imagine que fuera tan dificil vivir en pareja, pero yo aun creo en que si se puede.. mientras haya amor, creo que todo se puede (me estoy dando moral, creeme que a a veces me provoca devolver el tiempo y jamas haberlo cocnocido jajaja)igual lo amo ;)

Maisa dijo...

Hola Fran!

Tenía linkeado mi blog en el Fb y se esfumó... Por algo sucede lo que sucede! Este modo de linkearlo me parece más efectivo!

Me alegro de tenerte por aquí!

Y así es, amiga. No es fácil el matrimonio, pero mucho menos, imposible.

;)

Nina dijo...

¡Muy lindo!
Besos y buena semana.

Maisa dijo...

Gracias Nina, lo mismo para vos!

Beso grande!

delivery post-crucifixión dijo...

Gracias Maisa; no puedo menos que agradecerte con otro posteo. Por eso te pido que pases a visitarme.

Besos grandes!!
R.P.