viernes, 17 de abril de 2009

Mar

El post de Ricardo en elmalentendido me hizo pensar en cuántas emociones nos produce el mar.

Su inmensidad nos conecta con nuestro Ser, con nuestras posibilidades y nuestros límites, con lo que nos está pasando y con la fuerza arrolladora de la naturaleza. Y con cuántas cosas más...

Su inmensidad transporta, tranquiliza, amenaza, sacude...

Él hizo una analogía muy interesante entre el planeta y nuestro propio cuerpo, formados mayormente por agua. Y ahí sentí que empatizamos con el mar, que nos conecta con nuestra fibra más íntima.

Un amigo me mostró una foto de su hija de 6 años sacada en el preciso momento en el que veía el mar por primera vez. Se la notaba tan absorta contemplándolo; su expresión era tan profunda y sentida, de tanta conexión, que le pregunté cuáles habían sido sus primeras palabras luego de verlo. Dice mi amigo que su hija le dijo es impresionante papá.

Y como dice la canción, no sólo se trata de ver el mar, sino de sentirlo. Como esta mujer que alisaba la arena de cobre, sin poder verlo, pero con la posibilidad de recortar las sombras, temblando al sentir el viento y las olas... 

7 comentarios:

Ricardo dijo...

Seguramente, cuando esa niña vió el mar no lo vivió como un encuentro sino como un reencuentro. Un reencuentro familiar, con un viejo pariente, un antiguo y conocido lugar donde alguna vez tal vez fuimos uno.
Muy lindo tu blog, tu post y me alegra haberlo inspirado.

Ximena Ianantuoni dijo...

el mar me hace bailar, me llama, aunque haga frio no dejo de meterme en él, me fascina, me conecta con mi fluidez y mis formas, me hace sentir mi ser mujer en toda su máxima expresión,
el mar es pura fuerza y vitalidad y me contagia su poder,
ver a mis hijos disfrutando del mar es una de las sensaciones más fuertes y lindas que tengo en la vida,
hermosas tus palabras amiga Maisa como el Mar, besote

KL@U dijo...

AMO EL MAR CON SUS OLAS O AGUAS CALMAS...CON CALOR O FRIO....CUANTO MISTERIO ENCIERRA EN EL....CUANTAS VIDAS HABITAN EN EL...NO PUEDO DEJAR DE SENTIR CUANDO ESTOY FRENTE A EL QUE SOMOS UN GRANITO DE ARENA ANTE TAN IMPONENTE IMAGEN!

TRANSPORTA, ENAMORA ,RELAJA,ETC EN FIN UN MONTON DE SENSACIONES!!

LINDO POST,ABRAZOS TE ESPERO EN EL BLOG!

ALEJANDRA dijo...

YO TENGO LA GRANDISIMA SUERTE DE VIVIR CERCA DEL MAR, EN UNO DE LOS LUGARES MAS BONITOS QUE CONOZCO ...FRENTE AL MAR
CANTABRICO, ES UN MAR LLENO DE FUERZA Y BRAVURA, DURANTE EL INVIERNO ME RELAJA MUCHISIMO BAJAR A PASEAR A LA PLAYA Y EN VERANO FORMA PARTE DE LOS JUEGOS Y LAS RISAS DE MIS HIJAS.ADORO EL MAR Y TODOS LOS SENTIMIENTOS QUE AFLORAN EN MI CUANDO ESTOY FRENTE A EL...NO HAY NADA MEJOR QUE LLORAR PENAS FRENTE A EL , A MI ME DEJA COMO NUEVA....

anna dijo...

Yo creo que el mar da unas sensaciones inexpicables a mi por ejemplo me gusta mucho mas en invierno que en verano.

Un abrazo

nube. dijo...

Me considero una persona mucho más de mar que de montaña!! Necesito una orilla donde poder contemplar y descansar en largas siestas. Lamentablemente la orilla de mi ciudad, del río, esta prohibida o en todo caso queda a contra mano, Buenos Aires debe ser de las pocas ciudades que se niega al agua... Aguante la H2o

Sara Ham dijo...

Cuando estoy cerca del mar y cierro los ojos me trae tantos olores, ruidos que sin verlo me lleva a otros sitios, cuando conocí el mar sentía que el resto del mundo estaba ahí nomás, bastaba con cruzarlo y encontrarlos. siento mucha envidia por quien vive a orillas del Cantabrico...Un beso.