viernes, 23 de abril de 2010

Welcome to the jungle!



Es cierto que un viaje te parte la cabeza como un hachazo a un melón.


A medida que van pasando los días y los sucesos de retornar a la vida cotidiana me voy dando cuenta de los efectos de esta experiencia increíble.

Cuesta poco volver a estresarse, a exigirse y a desorientarse por no saber por dónde empezar.

Y entonces el primer efecto surge, sorpresivamente: ¿Será que hay que intentar tener una velocidad crucero para poder darnos cuenta de las verdaderas prioridades? Dicho de otro modo, ¿acaso vivir acelerado implica necesariamente mayor efectividad?

Siento también algún efecto tranquilizador que no soy capaz de describir mejor.

Veo que uno vive en proceso siempre, porque la vida gira como una rueda que nos conduce (como mínimo) a estar siempre en movimiento.

En algunas cuestiones elijo moverme a mayor ritmo, en otras, me tomo un respiro, reconociendo que me resta un largo trecho de autoconocimiento.

No quiero ponerme críptica ni abstracta... Así que mejor termino diciendo que siento que volví a la jungla, a la vida diaria, a las responsabilidades. Y cuando digo jungla lo digo por eso, no en tono peyorativo. Afortunadamente vuelvo al reencuentro con mis hijos, con mis amigos, con mi familia, con mis costumbres y mi realidad.

Fuerte, muy fuerte.

5 comentarios:

Jime dijo...

para mí fue un honor haber hecho ese viaje juntas, fue maravilloso, nos transformó, nos enseñó, nos dio tanto para contar y retransmitir...

ganancia pura, a pesar de haber requerido que tomáramos distancia de nuestros pichones y otros seres amados

ya sabíamos que volvíamos a la jungla, pero tuvimos la enorme fortuna de conectar con nuestra naturaleza y por ende, hoy llevamos nuestra cotidianeidad junglera mucho mejor que hace 15 días atrás!!

Paola dijo...

Con cuanto nos hemos vuelto!!! Me gustó lo del hachazo al melón, super gráfico! Y tranqui, las verdaderas prioridades surgen por si mismas, no hace falta velocidad crucero aún estando en la jungla, paz y conserven larrrgo tiempo la felicidad de esta travesia. Porque se las vió muyyyyy felices!!! Besos.

Noesperesnada dijo...

Creo que las vacaciones nos sacan por un momento de la rueda que gira y que lo interesante sería poder experimentar esta sensación, sin que tener que esperar que salga un viaje una vez al año. Tomar distancia de la rueda, salirte por un momento de ella, te saca del pensamiento rutinario que es como una picadora de carne y te pone en un contexto en el que uno es el que decide su ritmo.

delivery post-crucifixión dijo...

Cuando, hace ya varios años, volví después de tres meses a la querida patria luego de estar en Alemania sentí exactamente lo mismo. Apenas tomé un taxi por la Richieri me pareció sentir el "Welcome to the jungle".

Me salvaron los afectos, sino creo que hubiese hecho lo imposible por volver allá o si no terminar completame desquiciado.


Ok, Baby: ¿Are you ready for the country?

Best Wishes!

R.P.

Javier dijo...

Welcome to the jungle
We got fun 'n' games
We got everything you want
Honey we know the names
We are the people that can find
Whatever you may need
If you got the money honey
We got your disease