sábado, 1 de noviembre de 2008

De pañales, chupetes y mamaderas...


Comentando un post de Vero sobre este tema me di cuenta de que me estaba extendiendo mucho... así que prefiero contar mi experiencia aquí!
Manu dejó los pañales a los 2 años y 8 meses. No sé si fue la edad "apropiada" conforme los estándares. Mi hijo no es un estándar, es mi hijo. Los dejó porque estaba listo, evidentemente. Durante algunas mañanas previas me asusté al ver que los pañales amanecían totalmente secos. Le pregunté a mi papá (que es médico) y al pediatra de aquel entonces y me contestaron que no tenía ningún problema; que tal vez ya empezaba a controlar los esfínteres. Ahhh! Era eso... claro!
A Manu ya no le gustaba ni medio hacerse caca encima; me pedía con una carita de incomodidad bárbara que lo cambiara. Entonces, aprovechando el veranito previo al comienzo del jardín, empezamos el proceso. Al principio le pedía que me avisara, y no resultaba. Se hacía encima y parecía frustrarse. No coordinaba las ganas con avisar. Una mamá de tres varones que estaba trabajando en la casa de mi mamá (estábamos allí de vacaciones) me dijo que ella los ayudaba sentándolos en el inodoro cada tanto. Y así hice. Lo senté por primera vez y no le gustaba mucho la idea; lo abracé fuerte, le dije que se quedara tranquilo, que yo estaba con él, que llamáramos al pis para que se animara a salir. Nunca quiso usar pelela, y hacer pis parado era incómodo; no llegaba al inodoro! Cuando logró hacer pis por primera vez lo festejó como un verdadero logro! Durante esos días a veces usaba los pañales, otras veces su mallita, pero siempre trataba de que hiciera pis en el inodoro. Y así empezó a avisar él. Después fue el paso de hacer caca, y nunca más quiso usar los pañales. Incluso se lo ofrecí más de una vez, para dormir, para viajar, o simplemente para darle lugar a que lo considere, y me decía que no, que ya no era un bebé.
Con el chupete fue increíble. Tiempo antes de lo que les cuentos con los pañales se le había roto su tan amado "tati", y mamá corrió a comprarle el chupete más irrompible de todos. Tampoco me había planteado cuándo "debía" dejarlo. Le conté esa anécdota a mi psicóloga, y sonriendo me dijo: _ Como muy buena mamá que sos, le compraste el mejor chupete, el que no se le va a romper... Y ahí pensé que ni me había hecho cargo de que el chupete alguna vez lo iba a tener que dejar...  Cuando le di el chupete nuevo a Manu le conté que era un chupete muy fuerte, que no se iba a romper ni fácil ni rápido, pero que una vez que eso pasara ya no iba a haber más tati, que ya era más grandecito y que ya podía dejarlo. El repetía: _ Cuando dompa ete, no más tati. Lo sorprendente fue que a los pocos días se esmeró por estirarlo, masticarlo, romperlo. Vino orgulloso a contarme que se había roto su chupete, me lo dio en la mano y me dijo:_ Mamá, no hay más tati. No lo podía creer. Le pregunté si estaba contento, si estaba seguro, y me dijo que sí, que no había más tati. Nunca más lo pidió. Lo tengo guardado de recuerdo. Amo ese chupete. Cuántas cosas nos enseñó a los dos! Se lo volví a mostrar cuando estaba preparando las cosas para el nacimiento de Paz y encontró un chupete rosa. Le encantó verlo, y le conté esta historia.
La mamadera? Fue más difuso, más lento. Primero la "mema" con manijitas tipo vasito, después los vasitos propiamente dichos, y luego los vasitos definitivamente. Lo único feo que recuerdo es que su abuela le daba la mamadera cuando se quedaba a dormir en la casa de ella, pese a que le habíamos pedido que no lo hiciera. Y Manu me lo contó porque evidentemente no se sentía cómodo con eso de "no le cuentes a tus papás"... Y bueno, charla de por medio, lo que intentamos explicarle a la abuela es que lo más preocupante era que él aprendiera a mentirnos, no que tomara la mamadera en su casa. Le dimos permiso para que le diera la mamadera unas veces más, hasta que los dos asimilaran el cambio, y así fue.  
No sé si hicimos "bien o mal". Lo hicimos como pudimos, creyendo que estábamos haciendo lo mejor. Fueron procesos significativos para nosotros como padres y para Manu como hijo y como bebé que se convertía a niño cada vez más. Fue hermoso, tierno. Siento que lo acompañamos, que lo sostuvimos, que esperamos a escuchar sus señales, que lo logramos juntos. Espero que así haya sido de verdad.

10 comentarios:

Françoise dijo...

Es tan nostalgico hablar de recuerdos... es lindo yo no digo que no, pero es que nos empezamos a dar cuenta que estan creciendo y siendo lindo a mi me da nostalgia (de la bonita). Que grandes pasos has dado con tus dos hijos Mai. Todo lo que has logrado con ellos ha sido un trabajo de equipo, se han apoyado mutuamente, ellos contigo y tu con ellos (obvio, el padre tambien)y por eso los resultados han sido maravillosos. Manu es un niño encantador, entiende muchas cosas y ha sabido escucharte, eso es enamorador no?
Como te conte el otro dia en el msn, a mi me ha tocado mas... facil? jajaja, no que va, nada de facil... esas decisiones de mi hijo me han dado duro tambien. Nunca quiso recibirme el chupete, no le gustaba, se lo propuse un dia y dijo que no, luego de varias semanas se lo volvi a proponer y tampoco, asi que nunca lo volvi a hacer, y hasta ahora no ne lo reclamo...lo de la mamadera o biberon... menos, como te dije la ultima vez, solo me recibe como 1 al dia, la teta...mjjjggg.. menos... el solito a los 3 meses y medio me decia a gritos "NO MAS!!!!" y yo... sufra.... como una tonta...lo de la dormida tambien... solito solito... pfff vamos a ver como pasara lo del pañal....tu me decias "uff, una personita decidida tu hijo" y yo a veces me pregunto por que?, por que el es asi? por que han pasado las cosas asi?, pero como escribiste en este post, mi hijo tampoco es un standar, es mi hijo y posiblemente saco el poder de decision de la mama, porque el resto (cabeza, tronco y extremidades) creo que son mas del papa...no se... yo lo dejo hacer... como un pajaro libre....
Me le das un beso a Manu de mi parte por fa? y otro para Paz.
Hasta pronto

lunara dijo...

wow.. bueno todo esto me sirve para cuando llegue el momento, jejee, es bueno leer las experiencias de otros, gracias Mai x compartirlo, yo creo q dejé la mamila muy tarde jaajaj, a veces todavía derramo el agua, hehehe, es broma.. besos 8 )

Johana dijo...

Mai gracias por compartir tu experiencia..muy linda. Asi vamos aprendiendo las demas.
Me encanto eso del chupete y que se esmero en halarlo, estirarlo y todo..jajaj..el mismo necesitaba un estimulo para dejarlo pensara...y que super lindo que tengas ese bobo de recuerdo.

Un abrazo,

Verónica dijo...

Mai, que lindo relato. Es evidente que Manu tiene una seguridad y una determinación muy especiales. Es genial porque en lo que contás no hay presiones, estímulos permanentes sino momentos, etapas que el fue logrando y elecciones que fue haciendo según sus necesidades. Ni hablar que esto tiene que ver con el clima vincular, el sostén y la mirada!!

Beso.
Vero

juli dijo...

Me emocioné con lo de no más tati...!, precioso, para atesorar!, que lindo que lo tengas guardado de recuerdo!!!, preciso que compartas estas experincias!

Besos!

Monica dijo...

Todavia me sorprendo al contarlo, pero yo deje el chupete a los 7 años...sin comentarios. Mi mama me cuenta que cada vez que llegaban las vacaciones, ibamos a la playa y lo arrojaba al mar...obviamente a la noche era un mar de lagrimas por el chupete. No recuerdo el metodo para dejarlo, pero seguramente debio ser muy dolorso porque era muy grande.
un abrazo.
moni

AnDreA GigAntE dijo...

Ayy que lindo relato, realmente.
A Manu ya lo quiero, y nisiquiera lo conozco, que loco...
Serán esos ojazos que tiene y las cosas que contás.
Se ve que es un niño que quiere crecer, no? no da mucho lugar a la nostalgia y camina hacia adelante. "No mad tati" jaja, hermoso.
Pasito a paso va dejando huella y va creciendo con cada pisada. Y su huella cada vez se hará más sólida, más firme, arraigándose a la arena.
Me volé un poco je, es que éste niño inspira!
Hermoso crecimiento, y seguramente, hermosos papás que lo acompañan!!
Gracias por tu paso y palabras en el blog, siempre es un placer, escribirte, escribirnos.
Besos!!
Andre.-

Alma dijo...

es muy bonito ver el día a día de tu hijo, saber cómo va creciendo, avanzando y aprendiendo a ser más autónomo.

Es muy lindo ver con alegría cómo tu ayuda,amor y enseñanzas hacen de tu familia un ejemplño a seguir, y cómo tu peque te enseña tb a tí día a día.

Es hermoso descubrir juntos.

Besos

Alma

KL@U dijo...

HOLA MAI QUE LINDO LO QUE CONTAS...ME ENCANTO LO DEL CHUPETE,CASI SE ME PIANTA UNA LAGRIMA, YA QUE ME PUSE EN TU LUGAR.
EL QUIZO DECIR YA NO LO NECESITO, ESTOY CRECIENDO....Y QUE LINDO VER QUE ASI SUCEDE PERO CUANTA NOSTALGIA DE QUE QUEDEN PEQUENINES!

BESOTE TE ESPERO EN EL NUEVO POST!

Laia dijo...

Mai, el post es precioso y hay algo que se me ha quedado marcado porque es totalmente cierto. No lo hacemos ni bien ni mal, sólo hacemos lo que creemos mas conveniente y mejor para nuestros hijos. Cada niño es un niño único y es tu niño ni mas ni menos, y cada uno lleva su velocidad de progresos sin ser mejor ni peor. pero un niño jamás puede ser un estandar.

Lo mas importante es saber escuchar a nuestros hijos, por poquito que hablen (y aunque no lo hagan) ellos tienen su propio lenguaje y su forma de comunicarse con nosotros. Cada madre conoce a su hijo y ha de saber cuando esta preparado.

Aitana dejó el pañal con 22 meses, en un tiempo record, poco despues cambiamos de la cuna a la cama con algún pequeño problema de excursión nocturna pero nada grave. El chupete es nuestro gran tema pendiente (que de momento lo dejaremos así) y la comida se está solucionando. hay gente que me pregunta, ¿como lo hicsite tan rapido y sin traumas? para mí la respuesta es muy fácil, escucho y observo muchísimo a mi hija, la hago participe de los avances y de todo hacemos un juego nuevo así ella sin darse cuenta va progresando. Si no la veo capaz retrocedo sin más, nunca la fuerzo y ella no se trauma.

Bueno creo que hoy estaba parlanchina y me extendí de mas.

Muchos besos