martes, 10 de febrero de 2009

El eterno vacío, la inmensa nada...

Siento que mi hijo está teniendo una crisis que antecede o transcurre junto con un proceso de crecimiento y evolución significativos. Está de mal humor, hace berrinches por doquier, busca obtener un "si" como respuesta todo el tiempo, pretende que todo sea a su tiempo, o sin tiempo, más bien cuando él quiera.

No quiere que le digamos qué hacer. Nunca hay para él un tiempo apropiado para bañarse, lavarse las manos o comer. Quiere jugar a los jueguitos todo el tiempo, irse a dormir sólo cuando el sueño lo rinda, y por lo general todo lo que le decimos está mal. 

Así van pasando los días y la paciencia y la resistencia se van agotando; la frustración de todos se acrecienta y aparece la angustia.

Ni él ni nosotros sabemos qué le está pasando, pero hacemos el intento de teorizar una y otra razón, le preguntamos a él y lo escuchamos. Intentamos descifrar qué nos dice, desencriptar el mensaje. El primer hijo tiene estas contras; no hay una experiencia previa que nos afloje por saber de qué se trata. Y a mí me parte el corazón...

La otra noche volví de una reunión con amigos contenta y relajada justo para cenar, y Manu se enojó porque no había jugo. Yo le dije mirando la jarra de agua helada: "_En realidad sí hice jugo, pero era jugo sabor a agua." Le copó la idea, se divirtió con la salida espontánea que tuve, y me contestó: "_Mmmm, mamá, yo le siento gusto a limonada." En otro momento hubiera sido motivo de escandalete, explicación pormenorizada mediante de por qué no había jugo en casa. 

Y entonces me quedé re feliz pensando que tal vez haya recursos desde lo lúdico para salir de la frustración del momento. Darle vuelta la historia, mostrarle alternativas. Pero claro, con la energía a punto de agotarse se complica. No siempre tenemos tanta predisposición, buena onda y lucidez.

Por mi parte creo que mi hijo está siendo consciente de que todo no se puede, de que muchas cosas no salen como uno las planeó, y me gustaría que disfrutara de eso, porque la vida es así. En eso radican muchas de nuestras frustraciones, pero también el encanto por vivir. Quisiera que se afloje, que se relaje. Y que a lo largo de su vida tenga herramientas para sobrellevar estas cuestiones y ser feliz. Para mí de eso se trata. Tampoco puedo desear que no sufra, porque más bien sería como desear un hijo muy suertudo. Trabajar por la posibilidad de ser feliz me parece más real y emocionante.

También lo angustian la muerte y la idea de finitud. Y la existencia de los límites. Estamos en proceso de trabajar que nada es siempre de una misma manera, que no todo puede hacerse como se quiere, que nada llena por completo, y que la inmensidad de la nada forma parte de nuestra existencia.

Tratamos de acompañarlo, de explicarle, de abrazarlo, de retarlo, de marcarle que esto sí y aquello no. Todo como nos sale, como podemos. A veces con más recursos, otras veces con menos.  

Como dice Xime, vamos viendo. 

12 comentarios:

Laia dijo...

Mai paciencia, ya has encontrado la clave. Tienes suerte de que a Manu le haya tardado tanto en llegar esas fases, Aitana ha sido siempre rebelde, se enfada y grita por todo teniendo como respuesta automñatica el No. Con el tiempo aprendemos a concerlos y escucharlo, y aunque efectivamente no todos los días tenemos el mismo ingenio ni la misma paciencia dándole la vuelta a las cosas se consiguen muchas cosas.

En cuanto a la sensacion de finitud y el miedo a la muerte sólo se me ocurre el diálogo para apaciguar sus miedos. como bien dices vamos viendo y sobre la marcha encontramos siempre soluciones.

Muchos besos

Veroka dijo...

No sabés cómo te comprendo. Mi hijo tiene 8 y desde muy chico está con el tema de la muerte y no para de preguntarme (algunas preguntas tremendas...)Es difícil contestar algo que ni nosotros sabemos, ese misterio que aunque es parte de la vida, angustia e inquieta.
Saludos

Verónica dijo...

Mai: como te entiendo!!
Caminamos con nuestro primer hijo por senderos raros, nuevos, asombrosos. Y nos van pasando estas cosas, y les pasan a ellos..
esos momentos en que el cansancio nos vence, la paciencia se agota y la lucidez escasea nos ponen a prueba y nos enseñan, tanto como a nuestros niños saber que todo no se puede...

Besos.
Vero

Jess ʚïɞ dijo...

Mai, estoy segura que estás haciendo un gran trabajo. me encantó tu forma de explicar lo que tratas de enseñarle, a m+i me parecen cosas que siempre deberíamos aprender y pocas veces nos enseñan. Además habrá que entenderlo un poco, quién no quisiera obtener siempre un "si", hacer todo cuándo queramos, jugar jueguitos todo el tiempo y que nadie nos diga qué hacer?

Paso a pasito!

besos,

AnDreA GigAntE dijo...

Hola Mai!!
Momento difichile con Manu, no?
Yo encima experiencia en ese campo todavía no tengo, como para quizás darte alguna de mis palabras.
Pero se me ocurre decirte que no te enloquezcas, ésto pasará, mientras tanto, ustedes son padres copados, con onda, que saben escuchar, quizás toda ésta etapa también aparece para que ustedes se vayan curtiendo como padres y vayan aprendiendo nuevas cosas, a la par de Manu.
Te mando mucha energíaa y pilaa con esas cosas!!!
Y de paso aprovecho para decirte que te mandé al mail de "mujeresdel".. algo que me llegó, un espectáculo, que me parece puede ser copado para ver con los chicos, con tus hijos.
Quizás un poco de magia y salida, viene bien para aplacar los berrinches de Manu, el niño de ojos grandes.
Besotes!!

Françoise dijo...

Ay Mai, es que esta creciendo... no es facil crecer y enfrentarse al mundo, sobre todo cuando has sido un niño tan afortunado y pocas carencias has tenido.
Yo no tengo experiencia en el tema, pero me imagino que le pasa como a nosotros, no por ser mas pequeños sus problemas son menos importantes o menos graves, para el debe ser igual de terrible irse a acostar sin terminar su juego, como para nosotros ver la cuenta de la tarjeta de credito o cosas asi. El debe sentir que no siempre obtiene lo que quiere, que debe cumplir reglas con las que no esta de acuerdo, que quiere mas o a veces menos, etc etc etc y esta conociendo el sentido de "frustracion", pega fuerte... pero poco a poco lo va a entender, a asumir y estoy segura que lo afrontara tal cual como tu dices, sueñas y creas: Con el esfuerzo y el trabajo para lograr ser feliz.
La ventaja de Manu es que tiene unos padres excepcionales. Ese deseo de entenderlo es ya de entrada lo mas grande que le puedes dar, hoy en dia muchos padres evaden eso y se lo dejan a los otros, llamese escuela, nana, abuelos, etc etc, pero ustedes a pesar de las contrariedades siempre estan ahi, disponibles para sus hijos, cansados o no, lucidos o no, de buen o mal humor, ahi estan y eso es lo importante.
espero que pase la tormenta, no debe ser facil...
Un beso a todos en casa!

Mai dijo...

Les quiero agradecer a todas por la buena onda y la empatía. Me pone feliz leer sus comentarios porque me siento acompañada. Son aportes muy valiosos. Me hace feliz este espacio. Y ustedes me enriquecen. Se los digo con mucho cariño...

juli dijo...

Hay Mai....es que crecer a veces duele che....me pasa a mi con casi 27 años imaginate a una criatura....me encantó el jugo con gusto a agua...geniaaaal!

Bso y éxitos en esta nueva etapa junto a tu hijo!

Alma dijo...

Supongo que simplemente es el largo y dificil proceso del crecimiento tanto físico como mental.

nuevos retos, nuevas tareas y nuevas salidas o actitudes os irán sorprendiendo.

la idea es tener una mente abierta y muuucha paciencia.

besos

Alma

Rossana Vanadía dijo...

Mai, que ejercicio. Alguna vez leí algo del autor de la naranja mecánica que dice: es culpa del frío que haga frío? no, es culpa de nuestra expectativa de esperar calor y sale otra cosa. Eso es frustración y ellos tienen que aprender a convivir con la idea de que las cosas no salen como se desea. He tratado todo este tiempo de que aprenda a manejar la frustración, no salió, no salió. Vamos a una amiga y no está. Bueno, no está... No?

KL@U dijo...

HAY MAI QUE DIFICIL DEBE SER....UNO NO SABE COMO ACTUAR!!

DALE TIEMPO PRONTO PASARA Y VOS TENDRAS QUE CONTAR HASTA DIEZ ANTES DE REACCIONAR!JAJAJA

ABRAZOS....

Ximena Ianantuoni dijo...

Mai me emociona leerte, qué momentos que vivimos con nuestros hijos, no?, cuánto nos hacen revisar y ver de mil maneras con tal de ayudarlos, me encantó lo que contás,
ese Manu divino, está creciendo sin parar,
besote