domingo, 7 de febrero de 2010

Todo llega



Por primera vez en mi vida, estuve delante de un dibujo original de Klimt.

Me hubiera quedado horas mirando sus trazos, y para eso habría atravesado el límite de distancia que marca el museo.


A veces la necesidad de transgresión representa un deseo profundo.


El dibujo de Klimt está en el Museo Fortabat, y es otro que el que ilustra este post.

2 comentarios:

Jole dijo...

Congratulations.

Te imagino. En ese momento el arte eras vos mirando el cuadro.

Ricardo dijo...

Yo espero que no sea necesario transgredir para conectarse con el deseo profundo. Pero no lo sé, tal vez sí. Lo que sí creo es que hay que hacer lo posible por "acercarse", y llegarás tan cerca que en algún momento te darás cuenta que es el tuyo...