martes, 22 de julio de 2008

Gracias a Marcela y a Nietzsche


Ustedes entenderán, conforme el post anterior, que el Día del Amigo estuve triste. Tengo motivos también para festejar, por supuesto, pero ese día me ganó la desazón y la impotencia.
Hoy le comenté lo que sentía a Marcela, una amiga con la que sentimos cariño mutuo y con la que compartimos momentos agradabilísimos, y con quien nos vamos descubriendo cada vez más. Su aporte fue maravilloso. Me aclaró la mente; puso palabras allí donde había angustia y confusión.
Citó a Nietzsche, nada menos, y aunque pensé en pedirle que me enviara el texto para citarlo textual, preferí contarles cómo me lo transmitió ella y como lo recibí yo, porque es lo que más vale. Ahí va:
Nietzsche dice que hay dos tipos de envidia. Una más ruidosa, más visible, de la que nos cuidamos de manera más efectiva porque es la que más se nota. Y la otra, que es más silenciosa y que va haciendo lo suyo a través del tiempo, casi sin dejarse notar. Cuando esa envidia silenciosa irrumpe, estalla, lo hace porque quien la profesa ya no puede sostener más sus malos sentimientos. Y hace más daño que la otra.
Hay dos tipos de mente: La mediocre, que busca juzgar siempre a los demás, y la inteligente, que busca siempre ser justa.
Y así seguimos charlando, compartiéndonos lo que estábamos leyendo. Le conté que leí El día que Nietzsche lloró, de Irving Yalom (pisoanalista americano), y que del mismo autor estoy leyendo Un año con Schopenhauer. Sacamos una conclusión común: la filosofía y el psicoanálisis tienen puntos de conexión muy efectivos. Una vez dijo Alejandro Rozitchner, filósofo a quien admiro, que la terapia psicoanalítica puede ser profundamente filosófica. Adhiero, y les agradezco profundamente a Marcela y a Nietszche por su aporte!

3 comentarios:

Andrea dijo...

Hola Mai, sin duda alguna es realmente así, me alegra muchísimo que puedas de apoco ir sacando y sanando de alguna manera ese dolor que te causa. Es cursi lo que digo, pero esa persona no se merece ni un segundo más de tu vida, diste todo y estoy plenamente segura de eso, no toleró tu bondad, tu sinceridad y tu INTELIGENCIA. Te quiero muchísimo y me gusto poder empezar el día del amigo juntas mirando Weeds……
Un beso. Andre

Verónica dijo...

Hola Mai. Qué bueno que es tener amigas como Marcela. Que con una intervención casi terapéutica(sin que nadie se ofenda) logran sacarnos de sensaciones feas desde el afecto y las ganas de hacernos bien. Y que lindo lo que te regaló con esas palabras que compartis con nosotras.
Ojalá sigas sanando eso que te hizo mal.

Cariños.
Vero

Mai dijo...

Gracias!!!
Andre, a mí también me encantó empezar el día del amigo con vos!!
Vero, gracias por tus palabras y por acompañarme!
Besos!