martes, 15 de julio de 2008

Te dejo partir...


A veces tengo sentimientos locos. No entiendo por qué motivo me cuesta tanto dejar de querer a alguien. Menos entiendo por qué quiero tan rápido. Debe ser una necesidad que está en mi naturaleza, que me constituye como soy.
A veces pienso que es inmadurez, otras veces necesidad. Relacionarme con otras gentes, crear vínculos. No soy malintencionada y no hago daño a sabiendas; por eso me cuesta creer que haya gente que sea de ese modo. Que haya gente tan pobre.
Pero pensándolo bien me gusta mi forma de querer, aunque a veces sea poco precavida. Es que no me cabe la idea de tener que cuidarme de la gente. Y aunque a veces debiera agudizar mi intuición, tampoco como vidrio. Si me hubiera cuidado de más hubiera dejado a tanta gente linda pasar de largo...
A veces creo que soy más vulnerable que el resto; a veces siento que soy mucho más leal.
Aprendí a leer entre líneas a los golpes. Bienvenido sea!
No le tengo miedo a sufrir. Le pongo el pecho a todo; me animo a todo! Debe ser por eso todo lo anterior. Quién me quita lo bailado?
Y aunque te merezcas que deje de quererte, me duele. Y me siento bien por eso, porque mis sentimientos eran de verdad. Porque la gente para mí no es descartable; no se usa y se tira. No hay repuestos para los afectos. No son reciclables.
Javier me dice que deje de intentar siempre rescatar lo bueno de la gente cuando se le ve cosas malas. A mí me enorgullece rescatar lo bueno y tratar de pulir el resto. También me gusta que me pulan, aprendo tanto!
Te quise aunque hayas tenido algunas actitudes que no me gustaron, porque hubieron otras que siendo loables, superaban aquellas. Te quise como sos, con tus defectos y virtudes. Te vi llorar, te vi reírte. Te vi rica, te vi sola. Contabas conmigo porque conté con vos. Me hubiera gustado que terminara distinto. Me hubiera gustado que no termine. Te extraño, y lloro. Me aclaro y veo que lloro por mí. Pero me siento tranquila, yo no te eché. Y al igual que cuando se muere alguien a quien queríamos, después del duelo, hay que dejarlo partir. No te guardo rencor; me gusta vivir sin ataduras. Qué alivio siento... Y te dejo ir; te dejo partir...

10 comentarios:

Françoise dijo...

Muy lindo.... estoy de acuerdo, por que no querer?, si todos pensaramos asi, no habria uqe cuidarse de la gente, todos tendriamos sentimientos lindos y nadie querria hacerle daño a los demas.
que valiente eres!!!, yo, aunque facil mis sentimientos, cada vez lo hago con mas precaucion... no soy tan valiente...

CLAU dijo...

Hola lei lo que escribiste no seremos almas gemelas?y encima sino entendi mal javier es tu esposo,bueno el mio tambien se llama asì!!jajaja..
Me impresiono lo que pusite me senti reflejada en cada palabra,yo digo que el tipo de mujer como vos o yo(y tantas otras)somo GUERRERAS por naturaleza!!
Y eso que dejaste en mi blog de lo que te dice el psicoanalista, creo estar en el mismo problema jajaja el control de todo es tan dificil,pero lo estoy trabajando.
saludos hasta la proxima!!!

Mai dijo...

Gracias mujeres! Es un placer siempre tenerlas por acá. Francoise: sin dudas yo también me veo obligada a tomar cada vez más recaudos!
Clau: Yo también vi la coincidencia del nombre de nuestros maridos! Qué bueno ver que no soy la única que siente así!
Nos seguimos leyendo chicas!
Besos

Gisela dijo...

A mi me encantó lo que escribiste, y me siento reflejada en mucho de ello.
Y vivo pensando en que me tengo que cuidar de las personas para "tratar" de no sufrir, pero al leer lo que escribiste me pongo a pensar y digo: en el fondo no vale la pena arriesgarse? tal vez salga bien, tal vez salga mal y sufrimos, pero en el primero de los casos, es decir, si sale bien podemos ganar mucho. Tal vez mucho mas de lo que podamos perder, o no?
Sí, como vos decís, es arriesgado, porque si se pierde se sufre y después hay que superarlo. Yo tampoco soy de guardar rencores cuando eso pasa, creo que si las cosas pasan por algo pasan, tal vez porque sea lo mejor. Y como vos decís hay que dejarlo partir.

Laia dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, yo siempre busco lo bueno de las personas creo que todos tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos, aunque en alguna ocasion me haya costado algun disgusto.

¿porque es tan dificil dejar ir y olvidar que se quiso a alguien? no se en estos momentos me pregunto lo mismo.
Besos

Pau dijo...

Che mi esposo tambien se llama Javier jajjajaj.

Mai, que lindo post!!!

Cuando puedas pasa por mi blog, que hay un premio para vos!

besitos

Verónica dijo...

¿Cómo no encontrarse reflejada en lo que escribis?
Cuando nos pasan estas cosas se mueve mucho de nosotras. Cuando nos sorprende la actitud de alguien, nos hace mal porque como les digo aveces a mis pacientes "uno piensa con la cabeza de uno". Uno no entiende como alguien nos lastima o hace cosas que nosotros no le haríamos, no se nos cruza como posibilidad siquiera.
Muy buena tu forma de relatarlo.
Vero

Mai dijo...

Gisela Bienvenida!!
Laia y Pau un placer como siempre!
Gracias por la empatía y el acompañamiento!
Nos seguimos leyendo!

Mai dijo...

Vero: me captaste al 100%!!
Gracias!
Mil besos

Pau dijo...

Mai, garcias por pasar por mi blog!
Te re-mereces el premio!
En Argentina el domingo fue el dia del amigo, asique feliz dia amiga virtual!

beso Grande